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Cena bien (y duerme mejor) con estos alimentos naturales que favorecen tu descanso

  • Cuerpo

Hay noches en las que dormir bien parece misión imposible. Das vueltas, piensas demasiado y cuando por fin logras conciliar el sueño… ya suena el despertador. Si te suena familiar, tranquila: no estás sola. El insomnio o la dificultad para descansar de forma profunda afecta a muchas personas, pero, ¿sabías que tu alimentación puede ser una gran aliada para dormir mejor?

Lo que comes, cómo lo comes y hasta cuándo lo haces puede marcar una gran diferencia a la hora de preparar tu cuerpo para el descanso. Y es que la energía no solo se consigue durante el día, también se recupera de noche. Por eso, elegir bien los alimentos antes de irte a la cama es una forma sencilla y natural de cuidar de ti.

El descanso reparador no depende solo del colchón o del silencio del dormitorio: también de cómo nutres tu cuerpo y tu mente. Y aquí, los alimentos naturales para dormir mejor juegan un papel fundamental. ¿Te atreves a descubrirlos?

Pequeños hábitos que preparan tu cuerpo para el descanso

 

Dormir bien empieza mucho antes de meterte en la cama. Estas son algunas prácticas que pueden ayudarte a relajar el cuerpo y la mente:

  • Cenar ligero y temprano, evitando alimentos muy grasos o picantes.
  • Reducir el consumo de cafeína por la tarde.
  • Practicar ejercicios de respiración o meditación antes de dormir.
  • Bajar la intensidad de las luces y desconectar de pantallas.

A esto puedes sumarle una buena hidratación o la incorporación de ciertos alimentos ricos en triptófano, magnesio o melatonina, que ayudan a inducir el sueño de forma natural. En el siguiente punto te recomendamos algunos de esos alimentos naturales que te ayudarán a domir mejor. ¡Sigue leyendo!

 

5 alimentos naturales para dormir mejor

 

1. Kiwi: el secreto verde para dormir profundamente

 


El kiwi es una fruta tan sencilla como poderosa. Además de su aporte de vitamina C, antioxidantes y fibra, contiene serotonina, una hormona que cumple una función clave para regular el ciclo del sueño.

Un estudio del Taipei Medical University encontró que consumir kiwi antes de dormir mejora tanto la duración como la calidad del sueño. Así que añadir un kiwi Zespri™ Green o Zespri™ SunGold™ a tu rutina nocturna puede ser el gesto más delicioso para despedirte del insomnio.

 

2. Plátano: energía de día, descanso de noche

 

El plátano es un alimento muy equilibrado ya que es rico en potasio, magnesio y triptófano, ayuda a relajar los músculos y reducir la tensión física.

Por eso, si te cuesta desconectar, un plátano a media tarde o después de cenar puede ayudarte a preparar el cuerpo para dormir con más facilidad.

 

3. Almendras y nueces: un puñado de relax natural

 


Los frutos secos, especialmente las almendras y las nueces, son una fuente natural de magnesio y melatonina, dos nutrientes que favorecen la relajación muscular y mental.

Una pequeña ración (unos 20 gramos) antes de dormir puede ser suficiente para equilibrar tu organismo y favorecer un descanso profundo. Además, también aportan grasas saludables que cuidan tu corazón mientras duermes.

 

4. Leche: el clásico que nunca falla

 

Tomar un vaso de leche templada antes de dormir es ese típico remedio de abuela que sigue funcionando. Su contenido en calcio, triptófano y vitamina B12 ayuda a regular el ciclo de sueño y vigilia.

Si prefieres una versión vegetal, busca bebidas enriquecidas con calcio y sin azúcares añadidos. Añadir un poco de canela o miel puede convertirla en una bebida relajante perfecta para el final del día.

 

5. Cerezas: las dulces aliadas del descanso

 

Las cerezas son una fuente natural de melatonina, la hormona que regula el reloj biológico del cuerpo. Tomar un buen puñado o un zumo natural de cerezas antes de dormir puede ayudarte a conciliar el sueño más rápido y mejorar su calidad. Además, también son ricas en antioxidantes que protegen tus células mientras descansas..

Crea tu ritual nocturno de bienestar

 

Más allá de los alimentos, dormir bien es cuestión de crear un pequeño ritual de desconexión. Puede ser leer unas páginas de tu libro favorito, estirarte suavemente o prepararte un bol con kiwi, yogur y nueces. Lo importante es que el cuerpo reconozca ese momento como una señal para frenar y descansar.

Y recuerda: el descanso no es un lujo, es una necesidad. Cuando duermes bien, tu cuerpo se recupera, tu mente se ordena y tu energía se renueva para afrontar el día siguiente con más calma y vitalidad.

 

El poder de cuidarte antes de dormir

 

Dormir mejor no es cuestión de suerte, sino de equilibrio. Si incorporas poco a poco estos alimentos y hábitos en tu rutina, notarás cómo tu cuerpo se adapta y tu descanso mejora de forma natural.

Porque al final, cuidarte también es dormir bien. Y cada noche que eliges hacerlo, estás invirtiendo en lo más importante: tu bienestar. ¿Te atreves a empezar?