Fortalece tus defensas con alimentos que te cuidan y te llenan de energía
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Aliméntate
A veces el cuerpo nos envía señales claras de que necesita un extra de atención: cansancio prolongado, resfriados frecuentes, alergias más intensas de lo habitual o incluso una cicatrización lenta de pequeñas heridas. Solo son algunos de los pequeños avisos que nos recuerdan algo importante: nuestras defensas necesitan apoyo.
Cuando esto ocurre, lo primero que suele recomendar un profesional es volver a lo esencial, como dormir lo suficiente, moverte con regularidad, reducir el estrés y apostar por una alimentación variada. Y ahí es donde entran en juego los alimentos para aumentar las defensas, esos ingredientes que aportan vitaminas, minerales y antioxidantes capaces de reforzar el sistema inmunológico y ayudarte a sentirte con más energía cada día.
Cuidarte no tiene por qué ser complicado. De hecho, pequeños gestos cotidianos pueden marcar una gran diferencia. Y si quieres empezar por algo sencillo, llenar tus platos de alimentos frescos y naturales es un camino seguro hacia un bienestar más estable.
Por qué algunos alimentos ayudan a aumentar tus defensas
Los alimentos para aumentar las defensas son aquellos que contienen nutrientes esenciales que actúan como un escudo natural frente a amenazas externas. Entre ellos destacan:
- Vitamina C: que contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario y ayuda a proteger las células frente al daño oxidativo.
- Zinc: un mineral clave para el desarrollo de células defensivas que detectan y neutralizan patógenos.
- Ácidos grasos Omega 3: con un papel antiinflamatorio que favorece el equilibrio del organismo.
- Vitamina A y E: antioxidantes fundamentales para mantener los tejidos en buen estado y apoyar la respuesta inmune.
Cuando integras estos nutrientes en tu día a día, tu cuerpo se siente más preparado para afrontar retos, desde un cambio de estación hasta un periodo de mayor estrés.
4 alimentos útiles para subir tus defensas
A continuación, tienes una selección de alimentos fáciles de encontrar y de incorporar a tus comidas. Son naturales, nutritivos y se integran sin esfuerzo en tu cocina cotidiana.
1. Kiwi
El kiwi es uno de los alimentos más completos cuando hablamos de defensas. Su aporte de vitamina C es excepcional: con un solo kiwi Zespri™ Green obtienes la cantidad diaria recomendada, y si eliges un kiwi Zespri™ SunGold, la cifra prácticamente se duplica.
Su fibra ayuda además a mantener una digestión fluida y a equilibrar la microbiota, que juega un papel clave en la respuesta inmunitaria. Puedes disfrutarlo como más te guste: a cucharadas, en rodajas, con yogur, en un bol de desayuno o en ensaladas frescas. Es versátil, delicioso y un aliado natural para reforzar tus defensas desde dentro.
2. Sardinas
Pequeñas, sabrosas y repletas de beneficios. Las sardinas son una fuente excelente de Omega 3, un tipo de grasa saludable con propiedades antiinflamatorias y esenciales para el buen funcionamiento del sistema inmunológico.
Además, si las consumes en conserva, puedes aprovechar parte del calcio presente en sus espinas. Prepáralas a la plancha, al horno o en ensaladas templadas: su sabor intenso combina muy bien con verduras frescas y un toque de limón.
3. Ostras
No son un alimento cotidiano, pero sí un pequeño lujo nutricional. Las ostras destacan por su altísimo contenido en zinc, un mineral fundamental para la formación y activación de las células defensivas.
También aportan Omega 3, lo que las convierte en un alimento especialmente interesante para reforzar el sistema inmune. Si decides darte un capricho, recuerda que no solo satisfaces el paladar, sino que también ayudas a tu organismo a estar más preparado.
4. Brócoli

El brócoli es uno de los grandes imprescindibles en una dieta que busca sumar defensas. Aporta vitamina C, vitamina A, vitamina E y fibra, una combinación ideal para fortalecer el sistema inmunitario y mantener el organismo en equilibrio.
Para conservar al máximo sus nutrientes, lo ideal es cocinarlo poco: al vapor, salteado ligero o incluso crudo en algunas preparaciones. Su sabor suave lo hace perfecto para combinar con frutas frescas como el kiwi, semillas o un buen aceite de oliva virgen extra.
Un recordatorio final para cuidar tus defensas día a día
Incluir alimentos para aumentar las defensas en tu rutina no es una acción aislada, sino un gesto que, repetido en el tiempo, contribuye a un bienestar más fuerte y estable. Un plato equilibrado, una ración de fruta fresca, como tu kiwi diario, un descanso adecuado o un paseo a buen ritmo forman una red de hábitos que trabajan juntos para cuidar de ti.
Lo importante no es hacerlo perfecto, sino hacerlo posible. Tu cuerpo agradece cada pequeño paso.



