Mousse de kiwi un postre tan delicioso como saludable
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Aliméntate
A veces pensamos que cuidarnos implica renunciar a los sabores que más nos gustan. Pero lo cierto es que comer rico y bien pueden ir de la mano sin esfuerzo. Cuando prestas atención a los ingredientes y eliges opciones frescas y naturales, descubres que la cocina saludable también puede ser sorprendente, divertida y, por qué no, golosa.
Y pocas recetas representan mejor esa idea que una buena mousse de kiwi: ligera, esponjosa, refrescante y llena de matices. Un postre que no solo conquista por su textura, sino también por el toque vibrante del kiwi, una fruta que convierte cada cucharada en una explosión de sabor.
La mousse suele asociarse a los postres, pero no tienes por qué reservarla solo para ese momento. También puede ser un desayuno diferente, un tentempié saludable o una forma deliciosa de darte un capricho equilibrado a media tarde. Tú decides cuándo disfrutarla… y con qué kiwi hacerlo: ¿la acidez suave del kiwi Zespri™ Green o la dulzura natural del kiwi Zespri™ SunGold? Incluso puedes mezclarlos para un contraste que sorprende a cualquiera.
Además, preparar una mousse de kiwi es una manera perfecta de aprovechar todas las propiedades nutritivas de esta fruta, desde su aporte excepcional de vitamina C hasta su fibra, que te ayuda a mantener una digestión más cómoda.
Receta básica de mousse de kiwi
Ingredientes
- 6 kiwis Zespri™ Green o SunGold maduros
- El zumo de medio limón
- 4 claras de huevo
- 4 cucharadas de queso crema
- 3 cucharadas de estevia
Preparación paso a paso
- Prepara la base de fruta. Pela 5 kiwis y reserva uno para decorar. Córtalos en trozos grandes y tritúralos con la estevia y el zumo de limón hasta obtener un puré fino, vibrante y fragante.
- Monta las claras. Bate las claras a punto de nieve hasta que formen picos suaves. Este paso es clave para conseguir esa textura ligera y aireada tan característica de la mousse.
- Integra sabores y texturas. Mezcla el puré de kiwi con el queso crema hasta obtener una crema homogénea. Añade las claras montadas con movimientos suaves y envolventes para no perder el aire que le dará esponjosidad.
- Refrigera y decora. Sirve en cuatro vasitos y llévalos al frigorífico durante al menos una hora. Antes de servir, decora con el kiwi restante en rodajas o taquitos para un acabado fresco y colorido.
Esta receta básica es solo el principio. Una vez que domines la textura y el sabor, podrás adaptarla, reinventarla y convertirla en tu mousse favorita para cualquier ocasión.
2 recetas creativas de mousse de kiwi
Si la receta básica ya te ha conquistado, aquí tienes dos versiones más elaboradas que te permitirán jugar con nuevas texturas, colores y contrastes. Perfectas para ocasiones especiales o para darte un capricho creativo.
1. Mousse fría de kiwi Zespri™ Green con coulis

Probablemente te llamará la atención el coulis, una salsa suave y muy aromática que eleva cualquier postre. Pero lo interesante de esta mousse es que también te enseña otra forma de entender este plato: más fresca, más ligera y con un toque profesional sin complicaciones.
El coulis se prepara con frutas ligeramente cocidas o trituradas y luego coladas para lograr una textura fina y sedosa. Puedes hacerlo con kiwi, frutos rojos o incluso mango. Servido sobre la mousse, aporta contraste y un brillo precioso que la convierte en un postre digno de restaurante… pero hecho por ti.
2 Mousse ligera de chocolate con kiwi Zespri™ SunGold™

El chocolate y el kiwi son una combinación sorprendentemente armónica. En esta receta, la dulzura tropical del kiwi Zespri™ SunGold se mezcla con el carácter del chocolate negro, creando un equilibrio perfecto entre frescor y profundidad.
La textura ligera del chocolate hace que la mousse siga siendo suave y liviana, y si quieres añadir un toque más personal, puedes aromatizarla con vainilla, canela o una pizca de sal. El resultado: un postre elegante que se prepara en pocos pasos y deja una impresión duradera.
Tu cocina es el mejor lugar para cuidarte
Si nunca has probado una mousse de kiwi, este es el mejor momento para descubrirla. Es fácil de preparar, nutritiva, refrescante y tan versátil que se adapta a cualquier antojo o momento del día. Experimenta con diferentes texturas, juega con los contrastes y atrévete a reinventarla tantas veces como quieras. En tu cocina tienes más posibilidades de las que imaginas para cuidarte, disfrutar y seguir construyendo una alimentación variada y equilibrada.



